
El problema sigue vigente: hay jubilados del carbón que aún no reciben lo que por derecho
les corresponde. Hombres y mujeres que dedicaron su vida a sostener la actividad minera y
ferroportuaria, hoy esperan que el Estado les cumpla lo prometido. No se trata de un
beneficio extra. Se trata de lo justo.
El conflicto nace por una omisión. El Estado nacional reconoció, mediante el Decreto
1474/07, el derecho al 82% móvil para los jubilados de Yacimientos Carboníferos Fiscales.
Sin embargo, ese reconocimiento todavía no alcanza a quienes se jubilaron antes de 1994.
Esa exclusión no está contemplada en el texto del decreto, pero sí se manifiesta en su
aplicación práctica.
Si esta situación no se corrige, se mantiene una doble injusticia: por un lado, se les niega un
derecho a quienes más lo necesitan; y por otro, se rompe el principio de igualdad ante la
ley. El paso del tiempo solo agrava la desigualdad, especialmente en un contexto en el que
los ingresos jubilatorios pierden valor frente a la inflación y los aumentos no alcanzan a
recomponer la dignidad.
Lo que debe pasar es claro: todos los jubilados de la antigua YCF deben recibir el
suplemento correspondiente, sin importar cuándo se hayan retirado. La movilidad
jubilatoria es un principio constitucional y su aplicación debe ser integral y sin restricciones
arbitrarias. No hay razones técnicas, ni legales ni presupuestarias que justifiquen seguir
postergando a este grupo.
Con ese convencimiento, propuse una iniciativa para que se solicite al Poder Ejecutivo
Nacional, a través de las Secretarías de Seguridad Social y de Trabajo, que se garantice el
pago del 82% móvil a todos los jubilados de YCF, incluyendo a quienes se retiraron antes
de 1994. También impulsé que se abone el suplemento retroactivo desde la entrada en
vigencia del decreto, como corresponde. El reconocimiento no puede ser parcial. La
justicia, tampoco.
Presenté esta propuesta el 26 de marzo de 2008, registrada bajo el expediente N° 057-BR-
08, durante la 11.ª sesión ordinaria, cuando ejercía el cargo de diputado provincial. Lo hice
convencido de que la reparación a nuestros jubilados no admite más demoras.